En este caso, la propuesta es menos un recorrido de hitos de la historia y más una travesía por el concepto de máquina. De todas maneras, se van marcando puntos que sirven para trazar líneas. Y tal vez –al final lo corroboraremos o nos desdecimos– la línea temporal sea nuevamente fuerte.
Ramon Llul
El primer personaje del que hablamos es Ramón Llul (1232-1326), un científico que escribe en catalán, latín y árabe. Llul es un personaje multifacético, con muchas áreas religiosas y políticas. Hay una vertiente, aunque es también discutida, que lo plantea como un pensador que da lugar a la informática como la conocemos hoy en día (ver «El arte y la informática»). De hecho hay una relación entre lo que él escribe y algunos escritos de Leibniz (que fue lector de algunos de sus trabajos), una línea que prosigue con Charles Babbage hasta Alan Turing. Entre las cosas que vemos de Llul, hablamos de un cuento donde los personajes son círculo, cuadrado y triángulo. Algo que desarrolla Llul –al menos en sus textos– es una máquina combinatoria llamada la máquina del conocimiento (esto es algo que tengo que reveer y ahondar).
Visiones aristotélicas
Algunas hilos sueltos: sustancia | forma | materia. Arte | potencia. La máquina y el concepto de movimiento. Aristóteles y el cambio:
- sustancial o metabole
- accidental o kinesis
El Motor Inmóvil.
Johannes Kepler y su visión del cosmos (disgresión: hace muchos años leí una biografía de Kepler y me sorprendió lo mucho que había sufrido fisicamente durante su vida…). Se produce una bisagra entre la especulación metafísica y la ciencia empírica moderna. Pasamos al heliocentrismo. Kepler escribió «yo deseaba ser teólogo; pero ahora me doy cuenta a través de mi esfuerzo de que Dios puede ser celebrado también por la astronomía» (disgresión II: tal vez hay que ver el primer capítulo de Zeitgeist para ver una explicación astronómica a muchas histórias religiosas).
Galileo Galilei y la matematización del universo. René Descartes y el pasaje del espacio físico al espacio euclidiano. Sustitución de los cuerpos por objetos geométricos. Res extensa vs. res cogitans (cuerpo vs. alma|espíritu|mente|conciencia|pensamiento). Isaac Newton y la idea de fuerza como causante del movimiento. Distinción entre el espacio absoluto y el espacio relativo.
Disgresión general: acá la charla se derivó hacia la física cuántica y la teoría de las cuerdas. Algo que por el momento nos excede y corremos el riesgo de terminar en lo que dicen que dijo una vez Wittgenstein:
This will not be one of those popular science lectures where you come out of the talk thinking you understand a topic that you understand nothing about.
Pero de todas maneras, siguiendo con estos puntos interconectados, pasamos del cuerpo al sistema: los elementos relacionados entre si. Para finalmente aterrizar en los campos de Leibniz (perdón por la figura) y la monadología: el estudio de las mónadas (o de los átomos que no son físicos sino metafísicos). Un campo interesante, más que para aterrizar con el planeador, para profundizar en detalle en algún momento.
Finalmente, vemos el trabajo de La Mettrie: el materialismo absoluto (del cual tendríamos que leer «El hombre máquina»). Todos son estados del cuerpo.
El movimiento
Todo esto viene a cuento de pensar el movimiento, para ver desde dónde abordamos el concepto de máquina.
Máquina: para la ejecución de operaciones mecánicas.
Mecanismo: para transformar un movimiento en otro.
Franz Releaux determina una serie de movimientos tipo:
- movimiento uniforme a uniforme
- movimiento uniforme a no uniforme
- mecanismos funcionales
- mecanismos estructurales
- conectores de par inferior
- conectores de par superior
De ahí llegamos a las dos categorías que Mariela quiere dejar sentadas:
- por un lado, la transformación de la energía: lo maquínico
- y por el otro, la producción de movimiento: lo cinético.
Según ella, son dos universos que se pueden usar para entender el arte maquínico del siglo XX. Como toda taxonomía, es arbitraria (ya lo sabemos de antes pero si lo olvidamos siempre es bueno releer «El idioma analítico de John Wilkins» de Borges). Pero le damos prioridad de paso para ver si nos lleva hacia algún lado en estos devaneos intelectuales. Aunque nos quedamos con la duda debido a que se resume a las cosas que siguen la lógica de la mecánica. ¿Qué pasa con lo que está más allá de eso, que –dicho sea de paso– de la segunda mitad del siglo XX es cada vez más casi todo…?


